viernes, 13 de enero de 2012

VÍDEO PARA REFLEXIONAR 1

EN LA WEB, COTIDIANAMENTE ENCONTRAMOS MUCHAS COSAS QUE NOS HACEN BIEN, OTRAS QUE NOS HACEN MAL, POR LO QUE NOS CUESTA ELEGIR QUE ES LO QUE MÁS NOS SIRVE. SIN, SIN DUDA, UN DISCERNIMIENTO CONSTANTE. DESDE EL BLOG DE LA PARROQUIA "JESÚS RESUCITAD" QUEREMOS PRESENTARTE UNA SERIE DE VÍDEOS PARA QUE TU REFLEXIONES SOBRE DIVERSOS TEMAS QUE TIENEN QUE VER CON NUESTRA FE. HEMOS ELEGIDO PARA ESTA OPORTUNIDAD UN VÍDEO SOBRE LA PALABRA DE DIOS QUE NOS HABLA DEL SEGUNDO DOMINGO DURANTE EL AÑO. ESPERAMOS QUE TE GUSTE. 

SI QUIERES QUE PUBLIQUEMOS ALGÚN VÍDEO QUE CREAS QUE EDIFICA AVÍSANOS, QUE CON MUCHA ALEGRÍA LO COLOCAREMOS EN EL BLOG, PARA QUE OTROS LO MIREN, Y SI TIENES UNO HECHO POR VOS TAMBIÉN LO COLOCAMOS EN EL BLOG.
DIOS TE BENDIGA Y MARÍA DEL ROSARIO TE ACOMPAÑE SIEMPRE.  

LA IGLESIA Y LOS HORÓSCOPOS


¿Por qué los católicos no deben 

creer en los horóscopos?



Es muy preocupante la extensión que este fenómeno ha alcanzado actualmente. En casi todas las revistas, diarios, programas de televisión y radio y hasta la Internet donde no se incluya columnas dedicadas al horóscopo; en algunos países hay canales de televisión dedicados exclusivamente a temas astrológicos y esotéricos con programas al respecto, y lo mismo se diga de la radio y de las consultas telefónicas.
La literatura sobre el tema es muy abultada. Es más, hoy en día los horoscoperos se presentan como "profesores", "licenciados en ciencias ocultas", "especialistas en ciencias parasicológicas". La experiencia nos muestra que gran parte de nuestros contemporáneos si no consultan sus respectivos horóscopos convencidos de su exactitud, lo hacen al menos concediéndoles el privilegio de la duda: "no es que yo crea en el horóscopo, pero algo de verdad debe tener".
Al menos muchos, guiados por cierto fatalismo supersticioso, piensan que permanecer totalmente incrédulos ante las predicciones horocopales puede traerles mala suerte. Y de hecho un dejo de consuelo les queda cuando leen allí pronosticado: se está por iniciar para usted una nueva etapa; pronto hallará anheladas respuestas; diez puntos en salud; los rosados influjos del amor no han logrado atemperar su fuego combativo; como todo felino tiene siete vidas y luchará valerosamente; aproveche el momento, sobre todo el financiero; la relación con los socios y con la pareja es muy buena; etc.
Los hombres, para vivir, necesitan la esperanza, y cuando pierden la que nace de la fe verdadera, están dispuestos a creerle al primero que les prometa un venturoso porvenir: Mundus vult decipi, el mundo quiere ser engañado, dice un antiguo proverbio.
¿Qué podemos decir de esto? El horóscopo es un desprendimiento de la antigua astrología, no de la astrología natural, que es madre de la actual astronomía, sino de la astrología judiciaria, que se empeñaba en descubrir la influencia de los astros sobre el destino de los hombres y de las cosas. En este sentido, hay que colocarlo dentro del fenómeno más amplio de las "artes adivinatorias", puesto que, como su nombre mismo lo indica (oros-scopeo, examinar las horas), el horóscopo designaba originariamente la observación que los astrólogos hacían del estado del cielo en el momento del nacimiento de un hombre pretendiendo con ello adivinar los sucesos futuros de su vida. Para mayor exactitud, el horóscopo designa el mapa con la posición de los planetas en un instante dado por su relación con el Sol y la Tierra. Por derivación se llama también horóscopo a las predicciones que pretenden sacarse de tal observación.
La astrología judiciaria se divide, a su vez, en varias clases. Tenemos así la astrología mundial, que intenta fijar la evolución de la historia y de la política; la astrología genetlíaca o individual que, levantando el horóscopo del momento del nacimiento, pretende precedir los eventos futuros del sujeto implicado; la astrología horaria, destinada a contestar preguntas concretas, para lo cual se estudia el horóscopo del momento en que se formula la pregunta al astrólogo.
En todos los tiempos, el hombre ha sentido el interés por conocer el porvenir, y en los tiempos de decadencia religiosa, tal interés se ha transformado en obsesión. El hombre moderno se parece mucho al "supersticioso" que describe Teofrasto en sus Caracteres, corriendo febrilmente de un augur a un adivino, y de éste a un intérprete de sueños.
El recurso de los hombres a la astrología tiene una larga historia, desde su origen babilónico; tuvo influencia en algunos filósofos de Grecia (presocráticos, epicúreos y estoicos), y sobre todo en el mundo islámico (donde adquirió un desenvolvimiento singular); en el mundo cristiano estas creencias se desarrollaron poco mientras la fe era más profunda y arraigada (aunque no faltaron monarcas que tenían astrólogos en su corte), pero ya en el siglo XVI no había soberano que no consultara a su astrólogo particular, y sobre todo ganó terreno con el positivismo y el racionalismo del siglo XIX. Incluso, durante la segunda guerra mundial, después que el suizo Krafft predijo el atentado que Hitler sufrió en Munich el 8 de noviembre de 1939, la guerra psicológica añadió un departamento más, el astrológico.
Es verdad, y nadie podrá negarlo, que los astros ejercen algún tipo de influencia sobre las realidades del mundo, incluido el hombre: ¿quién no nota los efectos que producen los cambios de estaciones y condiciones meteorológicas, no sólo sobre las realidades materiales (como las mareas) sino sobre el humor, los estados anímicos y la misma salud humana?
Por eso, Santo Tomás admite cierto influjo de los astros sobre la parte corpórea del hombre (en cuanto todo el universo se influye mutuamente), y, consecuente e indirectamente, sobre sus sentidos corporales (imaginación, memoria, instintos). Pero de ningún modo pueden servir para predecir los actos futuros libres de los hombres, puesto que sólo puede predecirse el futuro a partir de un hecho concreto, siempre y cuando el evento futuro se encuentre en este hecho o realidad presente como el efecto en su causa; y los hechos futuros de los hombres no son efecto de los movimientos o posiciones astrales.
A lo sumo, como indica agudamente el mismo Santo Tomás, podría conjeturarse aquello que con mayor probabilidad harán algunos hombres basándonos en la experiencia que nos dice que la mayoría de los mortales se deja llevar de sus estados anímicos y de sus disposiciones corporales; en tal sentido, si conociéramos la influencia que algún astro o estación climática ejercerá sobre los cuerpos en tal fecha, podríamos también conjeturar cómo obrarían aquellos que se dejen llevar por tales estados.
Afirmar otro tipo de influencia y, peor aún, pretender determinar los hechos futuros a partir de los astros, plantea necesariamente la negación de la libertad humana, de la Providencia divina, y afirma, por el contrario, el fatalismo y el predestinacionismo absoluto. Por ello, la astrología puede constituir herejía (si presupone la negación de la libertad y la Providencia), superstición e idolatría (si conlleva la adoración de los astros), o simplemente vana observancia, es decir, el recurso a medios desproporcionados para obtener un efecto en sí mismo natural (como en el caso de las consultas a los modernos horóscopos).
En cuanto a los horoscoperos, adivinos y astrólogos (licenciados o no en ciencias ocultas y parapsicológicas), hay que decir que la gran mayoría son vividores que se aprovechan de la credulidad de mucha gente (¿No dice el libro del Eclesiástico 1,15: el número de los necios es infinito?). Otros, forman parte convencida de la moderna seducción por el ocultismo, de la fascinación por lo misterioso y de la búsqueda de lo asombroso como alternativa a su fe superficial o vacía.
Algunos, por último, practican la astrología como parte del culto a los demonios, y es por la intervención de éstos últimos que algunos "astrólogos" son capaces a veces de "precedir" algunos hechos futuros, por cuanto los demonios a quienes recurren, siendo ángeles caídos, conocen mejor que los hombres la relación entre las causas y los efectos naturales, así como tienen una gran experiencia del obrar humano, con sus debilidades y miserias. Pero todas sus "predicciones" sobre los actos futuros libres de los hombres no son más que conjeturas.
La Iglesia ha hablado sobre este tema desde lo antiguo condenando la creencia en la astrología; en el Concilio de Toledo del año 400, o el Concilio de Braga del 561, por citar algunos ejemplos. El juicio del Magisterio de la Iglesia puede resumirse en lo que dice el Catecismo de la Iglesia: "Todas las formas de adivinación deben rechazarse: el recurso a Satán o a los demonios, la evocación de los muertos, y otras prácticas que equivocadamente se supone 'desvelan' el porvenir. La consulta de horóscopos, la astrología, la quiromancia, la interpretación de presagios y de suertes, los fenómenos de visión, el recurso a 'mediums' encierran una voluntad de poder sobre el tiempo, la historia y, finalmente, los hombres, a la vez que un deseo de granjearse la protección de poderes ocultos. Están en contradicción con el honor y el respeto, mezclados de temor amoroso, que debemos solamente a Dios".
Todo género de adivinación, en definitiva, nace de la falta de fe en el Dios verdadero; y es el castigo del abandono de la auténtica fe. Por eso, en uno de sus cuentos escribía Chesterton: "La gente no vacila en tragarse cualquier opinión no comprobada sobre cual­quier cosa... Y esto lleva el nombre de superstición...
Es el primer paso con que se tropieza cuando no se cree en Dios: se pierde el sentido común y se dejan de ver las cosas como son en realidad. Cualquier cosa que opine el menos autorizado afirmando que se trata de algo profundo, basta para que se propague indefinidamente como una pesadilla. Un perro resulta entonces una predicción; un gato negro un misterio, un cerdo una cábala, un insecto una insignia, resucitando con ello el politeísmo del viejo Egipto y de la antigua India... y todo ello por temor a tres palabras: SE HIZO HOMBRE".
En conclusión, si uno recurre a las prácticas astrológicas o consulta los horóscopos, creyendo seriamente en ello, comete un pecado de superstición propiamente dicho (pudiendo, incluso, llegar a la idolatría); si lo hace sólo por curiosidad y diversión, no hace otra cosa que recurrir a un pasatiempo fútil, que va poco a poco desgastando peligrosamente su fe verdadera. Si lo hace para granjearse la "protección" de los demonios, comete un pecado de idolatría diabólica, y tal vez tenga que decir alguna vez con el poeta Goëthe: "No puedo librarme de los espíritus que invoqué".

FUENTE: http://www.aciprensa.com/controversias/horoscopo.htm

jueves, 12 de enero de 2012

MISIÓN EN "LAS DELICIAS"

DEL 27 AL 30 DE DICIEMBRE, SE REALIZÓ LA MISIÓN EN EL BARRIO "LAS DELICIAS", JUNTO A LOS DOS GRUPOS DE JÓVENES DE LA PARROQUIA. ESTA MISIÓN SE FUE PREPARANDO EN LOS ÚLTIMOS MESES CON LOS JÓVENES. LUEGO DE HABER RECOGIDO FOTOS AQUÍ LES MOSTRAMOS POR MEDIO DE UN VÍDEO CUALES FUERON LAS ACTIVIDADES QUE REALIZARON DURANTE LOS DÍAS DE MISIÓN. 


martes, 10 de enero de 2012

GRUPO DE JÓVENES

La parroquia "Jesús Resucitado" desde hace tiempo viene acompañando a los jóvenes. Se podría decir que es una de sus mayores preocupaciones. Por gracia de Dios en la sede parroquial se encuentra un grupo con aproximadamente 30 jóvenes, pero también en hay un hermoso grupo en el Colegio "La Sagrada Familia", que depende de las Hermanas de la Congregación de "Los Ángeles Custodio", donde aproximadamente participan 30 jóvenes. Realmente es una bendición tener en la Parroquia dos grupos.
Estos grupos se dedican especialmente, no solo a la formación personal en la fe, sino a crecer espiritualmente en el encuentro con Jesucristo, el Señor. Crecer en los valores evangélicos y en la comunión con los hermanos. 
El Grupo Efeta, en la foto con la Hermana Yani.
Se reúnen los día sábados por la tarde.
Las tareas son variadas. Realizan misiones barriales, eventos, retiros, convivencias, reciben charlas formativas, campamentos, tareas de solidaridad, etc. Todo esto dentro de la comunidad parroquial. 
Grupo Misioneros en el Camino. Se reúnen los domingos
por la tarde  en la sede Parroquial. 
A continuación compartimos algunas fotos de los jóvenes, tanto del grupo "Misioneros en el Camino", como el de "Efeta".


         

domingo, 8 de enero de 2012

EL BAUTISMO DE JESÚS

La fiesta de hoy, con la que concluye el tiempo navideño, nos brinda la oportunidad de ir, como peregrinos en espíritu, a las orillas del Jordán, para participar en un acontecimiento misterioso:  el bautismo de Jesús por parte de Juan Bautista. Hemos escuchado en la narración evangélica:  "mientras Jesús, también bautizado, oraba, se abrió el cielo, bajó el Espíritu Santo sobre él en forma de paloma, y se escuchó una voz del cielo:  "Tú eres mi Hijo predilecto, en ti me complazco"" (Lc 3, 21-22).
En el Evangelio de San Lucas leemos "Que la Palabra de Dios bajó sobre Juan, Hijo de Zacarías, en el desierto. Y él recorrió toda la región del Jordán, predicando un bautismo de conversión para el perdón de los pecados" (3, 2-3). Aquí, en el Río Jordán, cuyas orillas han sido visitadas por multitudes de peregrinos que rinden honor al Bautismo del Señor, también yo elevo mi corazón en oración:

¡Gloria a ti, oh Padre, Dios de Abraham, Isaac y Jaco
Tú has enviado a tus siervos, los profetas
a proclamare tu palabra de amor fiel
y a llamar a tu pueblo al arrepentimiento.
A las orillas del Río Jordán,
Has suscitado a Juan el Bautista,
una voz que grita en el desierto,
enviado a toda la región del Jordán,
a preparar el camino del Señor,
a anunciar la venida de Cristo.
¡Gloria a ti, oh Cristo, Hijo de Dios!
Has venido a las aguas del Jordán
Para ser bautizado por manos de Juan.
Sobre ti el Espíritu descendió como una paloma.
Sobre ti se abrieron los cielos,
Y se escuchó la voz del Padre:
"Este es mi Hijo, el Predilecto!"
Del río bendecido con tu presencia
Has partido para bautizar no sólo con el agua
sino con fuego y Espíritu Santo.
¡Gloria a ti, oh Espíritu Santo, Señor!
Por tu poder la Iglesia es bautizada,
Descendiendo con Cristo en la muerte
Y resurgiendo junto a él a una nueva vida.
Por tu poder, nos vemos liberados del pecado
para convertirnos en hijos de Dios,
el glorioso cuerpo de Cristo.
Por tu poder, todo temor es vencido,
Y es predicado el Evangelio del amor
En cada rincón de la tierra,
para la gloria de Dios,
el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo,
a Él todo honor en este Año Jubilar
y en todos los siglos por venir. Amén.

S.S. Juan Pablo II
21 de marzo del 2000
El vídeo es para los niños, en especial para aquellos que están realizando la catequesis.

sábado, 7 de enero de 2012

EPIFANÍA DEL SEÑOR - LOS REYES MAGOS

La Epifanía es una de las fiestas litúrgicas más antiguas, más aún que la misma Navidad. Comenzó a celebrarse en Oriente en el siglo III y en Occidente se la adoptó en el curso del IV. Epifanía, voz griega que a veces se ha usado como nombre de persona, significa "manifestación", pues el Señor se reveló a los paganos en la persona de los magos.
      Tres misterios se han solido celebrar en esta sola fiesta, por ser tradición antiquísima que sucedieron en una misma fecha aunque no en un mismo año; estos acontecimientos salvíficos son la adoración de los magos, el bautismo de Cristo por Juan y el primer milagro que Jesucristo, por intercesión de su madre, realizó en las bodas de Caná y que, como lo señala el evangelista Juan, fue motivo de que los discípulos creyeran en su Maestro como Dios.
     Para los occidentales, que, como queda dicho más arriba, aceptaron la fiesta alrededor del año 400, la Epifanía es popularmente el día de los reyes magos. En la antífona de entrada de la misa correspondiente a esta solemnidad se canta: "Ya viene el Señor del universo. en sus manos está la realeza, el poder y el imperio". El verdadero rey que debemos contemplar en esta festividad es el pequeño Jesús. Las oraciones litúrgicas se refieren
a la estrella que condujo a los magos junto al Niño Divino, al que buscaban para adorarlo.
     Precisamente en esta adoración han visto los santos padres la aceptación de la divinidad de Jesucristo por parte de los pueblos paganos. Los magos supieron utilizar sus conocimientos-en su caso, la astronomía de su tiempo- para descubrir al Salvador, prometido por medio de Israel, a todos los hombres.
     El sagrado misterio de la Epifanía está referido en el evangelio de san Mateo. Al llegar los magos a Jerusalén, éstos preguntaron en la corte el paradero del "Rey de los judíos". Los maestros de la ley supieron informarles que el Mesías del Señor debía nacer en Belén, la pequeña ciudad natal de David; sin embargo fueron incapaces de ir a adorarlo junto con los extranjeros. Los magos, llegados al lugar donde estaban el niño con María su madre, ofrecieron oro, incienso y mirra, sustancias preciosas en las que la tradición ha querido ver el reconocimiento implícito de la realeza mesiánica de Cristo (oro), de su divinidad (incienso) y de su humanidad (mirra).
    A Melchor, Gaspar y Baltasar -nombres que les ha atribuido la leyenda, considerándolos tres por ser triple el don presentado, según el texto evangélico -puede llamárselos adecuadamente peregrinos de la estrella. Los orientales llamaban magos a sus doctores; en lengua persa, mago significa "sacerdote". La tradición, más tarde, ha dado a estos personajes el título de reyes, como buscando destacar más aún la solemnidad del episodio que, en sí mismo, es humilde y sencillo. Esta atribución de realeza a los visitantes ha sido apoyada ocasionalmente en numerosos pasajes de la Escritura que describen el homenaje que el Mesías de Israel recibe por parte de los reyes extranjeros.
    La Epifanía, como lo expresa la liturgia, anticipa nuestra participación en la gloria de la inmortalidad de Cristo manifestada en una naturaleza mortal como la nuestra. Es, pues, una fiesta de esperanza que prolonga la luz de Navidad.
    Esta solemnidad debería ser muy especialmente observada por los pueblos que, como el nuestro, no pertenecen a Israel según la sangre. En los tiempos antiguos, sólo los profetas, inspirados por Dios mismo, llegaron a vislumbrar el estupendo designio del Señor: salvar a la humanidad entera, y no exclusivamente al pueblo elegido.
   Con conciencia siempre creciente de la misericordia del Señor, construyamos desde hoy nuestra espiritualidad personal y comunitaria en la tolerancia y la comprensión de los que son distintos en su conducta religiosa, o proceden de pueblos y culturas diferentes a los nuestros.
   Sólo Dios salva: las actitudes y los valores humanos, la raza, la lengua, las costumbres, participan de este don redentor si se adecuan a la voluntad redentora de Dios, "nunca" por méritos propios. Las diversas culturas están llamadas a encarnar el evangelio de Cristo, según su genio propio, no a sustituirlo, pues es único, original y eterno.
FUENTE: ewtn.com 

domingo, 1 de enero de 2012

FELIZ COMIENZO DE AÑO CON CRISTO

AMIGOS LA COMUNIDAD DE LA PARROQUIA "JESÚS RESUCITADO" QUIERE DESEARLES UN BUEN COMIENZO DE AÑO. QUE EL SEÑOR LOS ACOMPAÑE Y LES CONCEDA LA GRACIA DE CONCRETAR LOS PROYECTOS PARA ESTE AÑO. QUEREMOS DE MODO ESPECIAL AGRADECER A DIOS POR TODO LO VIVIDO Y COMPARTIDO DURANTE EL 2011 Y QUEREMOS PONERLO EN EL PESEBRE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO. DESEAMOS DE CORAZÓN QUE EN ESTE AÑO QUE COMIENZA SIGAMOS TRABAJANDO EN EL SERVICIO A LOS DEMÁS, Y QUE PODAMOS SEGUIR DÁNDONOS CADA DÍA MÁS. QUE MARÍA, NUESTRA MADRE DEL ROSARIO, NOS PROTEJA CON SU MATERNAL AMOR.


TE DEJAMOS ESTA ORACIÓN PARA 
QUE LA RECES EN FAMILIA, CON UN AMIGO, 
O CON ALGÚN SER QUERIDO.
GRACIAS!!!